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domingo 8 de noviembre de 2009

Saudade de purpurina


Estábamos hablando de esas cosas que hablan las personas perdidas, errantes, buscantes ... el camarero, jocoso y feo, se afanaba en complacernos - he de decir que las dos éramos muy bellas - y corría entre las mesas, como un pingüino feliz entre sus rocas heladas. Y, a pesar de la leyenda negra de los camareros parisinos, él parecía una buena persona. Era un café que yo había descubierto en verano, estaba en una esquina de París y estaba lleno de colores. No sabía cómo ni cuándo lo encontraría de nuevo, ni porqué se quedo grabado en mi memoria de aquel modo, y al reencontrarlo lo comprendí todo: las mesas tenían purpurina, y todo aquello que tenga purpurina permanece como mariposas doradas prendidas en mi memoria.
Hablábamos entonces de un sentimiento que no es echar de menos y que no es triste, es cuando eres feliz por algún estímulo pasajero, estas en un concierto, en una playa maravillosa, viendo una puesta de sol, saboreando un plato delicioso, una conversación... algo que te hace feliz, y no puedes quitarte de la cabeza a alguien a quien amas y con quien te encantaría compartir el momento... y eso no es echar de menos, y es un sentimiento muy bonito cuyo nombre me falta. Que no pasa nada, que se siente igual aunque mi vocabulario sea limitado. Tampoco hay palabra en alemán, me dijo ella. Ay, dios, si el alemán no tiene palabra para esto, ¿qué puede esperar la humanidad de las lenguas? Ay, estas lenguas engañosas que nos ofrecen una realidad pantanosa y espesa, un ciénaga en la que buceamos mientras se diluyen sentimientos sin nombre. Merde!
Ahí quedo eso.
Heme yo un día despues en otro bar, con otra compañía, y con mi francés chapucero y una lengua resbaladiza a causa de los brebajes que me estaban alli ofreciendo unas personas. Heme yo, pues, explicando a un japonés, saxofonista y guapísimo, mis conflictos con las lenguas, los sentimientos y las ciénagas*. Me respondió: Yo creo que no existe palabra en japonés, y tampoco en francés, pero existe en portugués y es saudade.
Oh, no os parece maravilloso?? ¿¿No amáis un poco más a nuestros vecinos atlánticos que hoy me han sacado de la ciénaga??
(Aunque hoy lo miro en wikipedia, y me parece que no es exactamente eso... con lo bien que hubiera quedado el final de este post con el conflicto resuelto!!)
(*sí, ya sé que soy nefasta ligando, y una petarda internacional, sino ya os habría invitado a una boda faustuosa)

jueves 23 de julio de 2009

Perdida

A veces sucede que me pierdo, que los trenes y los metros se acaban. Y no es por mi culpa, es que nadie ha sabido darme una explicación sobre los horarios ni el funcionamiento de la maquinaria transportadora de la ciudad. "C'est fini" me anuncia un empleado calvo, mientras baja bruscamente por las escaleras. Salgo a la calle. Qué fresquito, qué bueno, después del calor sofocante y la predecible tormenta. Empiezo a caminar sin saber bien por dónde ni hacia dónde ir y mi visión lateral detecta algo luminoso a mi izquierda. Antes de girar la cabeza, como de costumbre, saco conclusiones precipitadas sobre el ser humano. "Esta iglesia es casi tan bonita como Notre Dame, se merecería la misma fama, la misma admiración pero... ay! el ser humano es caprichoso y borreguil y acude siempre en masa hacia el estímulo artístico!"
Pero cuando giro la cabeza descubro que estoy ante ella, iluminada y majestuosa sobre un fondo nocturno y azulado. La masa colorida y alegre de turistas que la rodea durante el día ha desaparecido y me da la impresión de que nos encontramos por primera vez.
Otros días he pasado por delante, pero mi interés se dirigía siempre, inevitablemente, a ese hervidero fabuloso de colores que fluye a su alrededor, que se asombra, que retrata, que mira hacia abajo, hacia arriba...
De espaldas a la fachada pensaba: "el producto inaudito de nuestra cultura no està detràs, sino delante" Y me quedaba fascinada por los gestos y las emociones que sentía a mi alrededor.
Pero aquella noche, sùbitamente, apareció sola, sin su corte, deslumbrante y la admiré y me sentí feliz de estar allí, tan perdida después de la tormenta. Y a su lado el edificio de la policía reflejado en el Sena, envuelto en enorme lona en la que estaban retratadas las diversas subespecies policiales. Oh, era magnífico, soberbio. Qué contraste maravilloso. Y un cartelito pequeño a pie de calle que nos explica su riqueza étnica: el policía ciclista, el patinador, el submarino, la policía científica... Qué país maravilloso.
Y me iba feliz, chapoteando por los charcos parisinos.

sábado 27 de junio de 2009

El despegue

Ahora que ya está todo listo para el despegue me da un poco de miedo. ¿Y si me quedo sin dinero? ¿y si todos me caen mal? ¿y si me entra dolor de tripa? ¿y si añoro esto? ¿y si no soy feliz allí? Y luego pienso "bueno pues vuelves y no pasa nada". Pero sigo sintiéndome insegura. Veo la tele y me produce desazón, ansiedad y stress: la muerte de Michael Jackson, la gripe A, eso que han hecho en la Puerta del Sol que refleja mucho el sol, ¿qué haré cuando pasee por ahí?... Y derrepente encuentro en una revista un artículo revelador que me devuelve la calma: Shaila Durcal siempre va a querer a toda su familia. Y no lo digo de coña, lo digo de verdad. Qué mona está, qué bien pintado el ojo, qué bien habla: "Lo más importante en esta vida es gratis: el amor de tu familia y de los que te rodean. Me gusta cuidar de los míos y voy a darles amor y cariño"
Y asi, pienso, tengo algo bueno con lo que actualizar. No estaba actualizando porque todo lo que escribía era mala baba, y luego escribía que me arrepentía, y no me parecía serio tener un blog para eso. De todos modos ahí va un texto de hace unos meses autocensurado que vuelve a estar de actualidad porque le han dado el premio Príncipe de Asturias de las Letras a Kadaré (que escribe muy bien pero es rollo).

miércoles 20 de mayo de 2009

Mala persona

Sí. Soy una mal persona, y esa es la razón principal por la que no he actualizado este blog desde hace semanas. Yo lo intentaba, lo juro, pero me ponía delante de la pantalla y ¡ay! sólo era capaz de escribir insultos e improperios. Encima en español, si al menos los hubiese escrito en francés, pero no.
Yo no quería publicar esas entradas porque sabía que al final me terminaría arrepintiendo (se repentir - je suis repenti). Pero un día leyendo leyendo me encontré con estas frases de un autor albanés que se llama Ismail Kadaré. Dice así:
"Cada vez que lo veía, pequeño y repulsivo, mientras almorzaba en el comedor de la casa de reposo, me sorprendía que aquella legión de escritores no se abalanzara sobre él para golpearlo, lincharlo, arrastrarlo por las calles, hasta las dunas de la costa, hasta la fuente de los delfines. Y me repetía de tiempo en tiempo: el solo hecho de que no suceda significa que algo no marcha e esta casa de descanso, algo funciona al revés, trágicamente al revés".
Ay, dios mío, cuánta maldad en mi corazón.
Yastá. Ahora sólo a hablar de cosas bonitas. Ahora que no he puesto lo que yo escribí sino algo parecido para desahogarme sin sentirme culpable voy a contar cosas bonitas.

lunes 6 de abril de 2009

Soy un alma desnuda en estos versos

He estado leyendo libros. Uno se llama "Como me convertí en un estúpido", de un parisino llamado Martin Page, escritor y antropólogo. Fui a la biblioteca con la sana intención de leer solamente libros escritos por parisinos, pero mi voluntad es muy facilmente cambiable, como una pluma en el viento, y terminé sacando un libro de un parisino, uno de Taslima Nasrin, bangladeshina, y una antología de Alfonsina Storni. La solidaridad de género pudo más que mi admiración por mi nueva patria. Sí: soy una mujer francesa. Lo supe desde que me dijeron que el deporte nacional francés es mirarse en los escaparates. ¡Dios mío, pero si es mi actividad predilecta! Soy una verdadera experta en eso. Caminar con altivez y elegancia, hermosura sin igual bajo el sol de la ciudad, con una mirada ardiente que me devuelve cada escaparate, que, como un espejo, tiene en honor de recibir mi imagen de nácar. Si Narciso hubiese nacido hoy, no moriría ahogado en un lago, sino ensangrentado y destrozado entre afilados trozos de cristal escaparatil. Oh, qué imagén tan poética. Y entonces renacería, no como flor, sino como zapato.
He sido muy delicada al comunicarle a mi familia que yo, en realidad, soy francesa. Ellos al principio se quedaron un poco sorprendidos y les costó aceptarlo, pero han aprendido a quererme como soy. Luego venía lo más difícil: convencerles de que ellos también son franceses. ¿Dónde se ha visto que una francesa no tenga padres y hermanos franceses? Sin embargo, me he dado cuenta de que ahí sí que son inamovibles. Si bien aceptan que yo sea francesa y que me haya apuntado a una academia de francés, están convencidos de ellos pertenecen a otras nacionalidades, como por ejemplo: la española, la italiana o la marroquí.
Decidí escribir unicamente en francés:
Je habite a la maison du ma mere e du mon père. J'ai deux chiennes. Elles s'appellent Ada et Guarina. Elles sont mere et fille. Elles sont soeurs aussi. Je adore mes chiennes.
Pero... ¡ay! yo sentía que tenía que comunicar más cosas, más sensaciones, más historias. Retorno pues a esta lengua nuestra en la que domino mejor las frases compuestas asi como la conjugación de los tiempos verbales.
Volviendo a mis lecturas parisinas, voy a hacer una reseña de las mismas, mayormente. El libro del parisino era muy divertido: tenía toques de antropología intentando descifrar una cultura llena de magía y sin lógica, la del consumismo. El de Taslima Nasrin, "la hermana de Nupur", hablaba de la situación de la mujer en Pakistán. Las mujeres que son condenadas porque quieren ser ellas mismas, porque hablan con un tipo y las acusan de putas, de perras, de infieles, porque el objetivo en su vida no es ser una esposa abnegada, porque no están pensando todo el día unicamente en la felicidad de los otros. La sociedad te persigue para que te sientas culpable, para controlarte, para dominarte, para acusarte, y sólo porque quieres ser tú misma. ¿A quién no le ha pasado? Derrepente eres tan malvada, tan perversa, tan puta. Ay, dios, piensas, ¿y ahora qué he hecho?
Je suis jusqu'à la chatte.

Para terminar iba a poner una poesía de Alfonsina Storni, pero no sé cual elegir. Además las poesías nadie las lee. Tan sólo unos versos:

"Soy un alma desnuda en estos versos,
alma desnuda que angustiada y sola
va dejando sus pétalos dispersos."

Ay, no sé si ponerlo en el perfil del blog.

sábado 28 de marzo de 2009

¿Dónde vas, Moshe?

Ayer fui a ver una película marroquí, ¿Dónde vas, Moshe?, que en árabe es Finemachiyamoshe... ¿qué bonito no? y cuenta la historia de judíos marroquíes, sefardíes, que en los 60 querían dejar el país para irse a Israel. No voy a contar nada más porque a mi nunca me ha gustado saber nada de las películas que voy a ver, y cuando digo nada es nada. Pero el debate que surgió después con el director y guionista, Hassan Benjelloun, me pareció bastante interesante.
Es una película que habla de musulmanes que quieren tener un bar en la ciudad para beber cervezas y bailar, de musulmanas con vestidos de tirantes y cigarrillo constantes, y esto no creo que sea fácil de rodar en Marruecos. Habla de la amistad, de la similitud, de la hermandad entre los judíos y los musulmanes de Marruecos. Cuando llegó el director a Boujad, la ciudad donde se rodó, la policía le dijo que no lo hiciera, que no querían problemas, que la gente se iba molestar y le iban a agredir, además era el verano del 2006 cuando Israel estaba bombardeando el Líbano, y qué casualidad que Amir Peretz, el entonces ministro de defensa israelí, había nacido ahí, en Boujad, pero qué duda cabe que la gente no es tan bestia como a la policía le gustaría, y pudo rodar sin problemas. Además, según él, el tema de los judíos marroquíes es absolutamente tabú en Marruecos, no se habla de ellos ni en la literatura ni en el cine, ni en los libros de texto ni nada.
¿Qué ha pasado con los judíos marroquíes? Judíos que llegaron antes que los árabes, y formaron tribus bereberes, y que han estado miles de años, compartiendo la misma cultura, la lengua, la gastronomía... y llegaron más cuando los expulsaron de España. Ahora quedan algunos judíos en las ciudades grandes, como Rabat, Casablanca, Tánger, pero antiguamente había por todo Marruecos. Yo no sé nada, pero escuché con atención lo que decían las personas que acudieron a la peli y al debate.
Un chico con el pelo cortado a lo modernillo le preguntó que cuáles habían sido las reacciones ante la peli en otras ciudades. Nos contó entonces el director que en Montreal se armó un pifostio tremendo, una batalla campal después de la proyección, porque una señora, que llevaba muletas, le dijo que no había reflejado en su peli como los musulmanes violaron y torturaron a chicas judías, para amedrentar a la comunidad judía y obligarle a partir, y entonces se levantó otro señor del público y le dijo que no habían sido los marroquíes sino agentes del Mossad para forzarles a partir, y la señora le dio un muletazo. A mí me cuentan estas cosas y me quedo llena de dudas, de interrogantes, ay. Luego en una proyección en Bruselas una chica le dijo que no tenía derecho a haber hecho esa película. ¿Por qué?, le preguntó él, y ella le respondió que era palestina y que había sentido simpatía por los judíos, y que no tenía derecho a hacerle sentir simpatía por ellos.
Algunos marroquíes confundían ser judío con ser sionista, dijo Benjalloun, y unos señores sentados un par de filas detrás de mí dijeron que eran judíos de Marruecos, y que no habían ido a la sinagoga por ir a ver la película, que les había encantado, que era una película muy valiente, que habían revivido las sensaciones de su vida en Marruecos... etc etc, pero que ellos entendían que ser judío es ser sionista, que les educan asi, y que cuando brindan siempre dicen "¡el año que viene en Jerusalen!". No sé, a lo mejor lo dicen como quien dice arriba abajo al centro y pa dentro, ¿no?, que aunque digas eso no quiere decir que te vayas de colono a Gaza. Pero bueno, ya os digo que yo no sé nada. Pero las estadísticas dicen, respondió el director, que los judíos marroquíes que tenían pasta emigraron a Canadá, Estados Unidos y Francia (y Venezuela añadiría mi padre), y que los pobretones se fueron a Israel. Me imagino que las organizaciones sionistas o el gobierno de Israel les financiaban el viaje y les prometían tierras y trabajo. Luego dicen que allá, en la tierra prometida, a los judíos marroquíes, o sefardíes, los trataron fatal, como ciudadanos de segunda, como mano de obra barata, que no les dieron el trabajo que prometían... en fin, un despropósito. A los pobres en Marruecos les endosaron el sanbenito de sionistas y luego en Israel tampoco les querían.
En la peli nos cuenta que para ir a Israel tenían que ser aceptados, y que a los locos, o personas con problemas físicos o psíquicos no les admitían. En Casablanca, dijo, había una familia judía que tenía cinco hijos, pero uno de ellos tenía síndrome de down asi que no le permitieron ir a Israel. Era un niño pequeño. Su familia no sabía que hacer, ¿se quedaban todos en Marruecos o le abandonaban? Al final decidieron marcharse y le dejaron con la muchacha (o criada) a la que le enviaban dinero cada mes.
La película no se ha podido proyectar en ningún país árabe excepto en Marruecos, creo que se ha llevado un par de premios en Tánger. Es una película que defiende a los musulmanes y judíos que se llevan bien, que son amigos, que cantan y beben juntos.
Cuando buscaba financiación para hacer la peli le obligaron a cambiar el título varias veces. Al principio se llamaba Mi hermano el judío, y la comisión marroquí le dijo que le daba la pasta si le cambiaba el título, y dijo que bueno, que la llamaría Mi amigo el judío. "No digas tonterías, le dijeron, busca otro nombre", y se decidieron por El bar. Pero luego fue a una cadena de tv marroquí y le dijeron que con ese título que hacía apología del alcohol no pensaban financiar nada y que se buscará otro. Al final se llama Finemachiyamoshe, que es homenaje a un colega suyo que murió.
También le preguntaron ayer que en qué estaba ahora, y nos contó que esta preparando una peli sobre la inmigración, que le habría encantado coproducirla en España, porque es un problema común y actual y que le parecía lo más lógico, pero que en este país no ha encontrado coproductor ni apoyo de las televisiones, y que la rueda en Bruselas. Además tampoco ha encontrado distribuidora para que se encargue de ¿A dónde vas Moshe?, una pena. Pero en este país el cine marroquí nos queda muy muy lejos. Si apoyan poco al nacional las distrubuidoras y las salas de exhibición, ya ves como van a apoyar al de los marroquíes. En fin, qué pena. Ayer estuvieron abucheando a Esperanza Aguirre unos actores en la calle Fuencarral, by the way.
Si tenéis la oportunidad de verla en algún festival, os la recomiendo, es una peli preciosa: la historia, los personajes, la fotografía... pero, sobretodo, que genere ese debate sobre los judíos de marruecos, que parece ser tabú para los buenos musulmanes y los buenos judíos.
Yo me acuerdo de algunas cosas de esa ciudad, pero muy pocas, me acuerdo de las piruletas enormes que había en la pastelería de Madame Porte. Les pregunto a mis padres sobre estos judíos marroquíes que emigraron a Israel, pero ellos, en Tánger, conocieron a judíos más pudientes, europeizados y que se fueron a París, al Cánada (con acento en la primera a) o a Venezuela, como una novia que tuvo padre. Y un día llegó a nuestra casa en la montaña una chica con acento venezolano y nos dijo "¿sabéis?, nosotros podríamos haber sido hermanitos porque mi mamá y su papá estuvieron de novios muchos años". Y a mi hermano pequeño que era más pequeño todavía le regaló unos bolívares.

domingo 8 de marzo de 2009

Ilegal

Estoy absolutamente conmocionada. Estoy frente al ordenador y no sé como encontrar una respuesta, un consuelo. Una voz dura, soberbia, casi inhumana, me llama de comisaría para comunicarme que le han detenido por infringir la ley de extranjería. Ya lo sabía, si estábamos juntos cuando aparecieron todos aquellos hombres armados. Busco en "guguel" ley de extranjería, y siento que es tan absurdo como si buscara una ley de la inquisición de 1480, una ley contra las brujas de 1600, un ley alemana contra los judíos y los gitanos de 1933, una ley contra la adúlteras en arabia saudí... y sin embargo estoy buscando una ley que rige nuestro destino, aquí y ahora. ¿Cómo es posible que eso suceda? ¿cómo es posible que una persona buena tenga que estar en un calabazo por una ley? Por una ley que encarcela a la gente por su origen. No puedo concebirlo.
"Tranquila, me dijo, la policía en mi país es mucho peor", y sonríe para que no me preocupe. Pero ¡qué injusto, COÑO, qué jodidamente injusto! No poder llevarle ni un cepillo de dientes, no poder hablarle, ni verle, ni nada porque está detenido por infringir una ley de imbéciles.
¿Que ley es esa?
¡¡Qué vergüenza!!, y luego van los europeos a los países del tercer mundo a hacer colegios, claro, como nosotros nos hemos inventado los derechos humanos tenemos que enseñarles a esos que tienen leyes tan primitivas. Hipócritas.